Auto
momificarse por amor? Se preguntarán por qué y quizás dónde se practicaba esto,
pues bien esta técnica surgió en el norte de Japón durante el siglo XV entre
los monjes budistas denominados Sokushinbutsu. De ahí el nombre de dicha
práctica cuya traducción sería consecución de la deidad de buda en vida. Es
así, como su objetivo fue alcanzar la divinidad mediante el ayuno progresivo,
quitando todo tipo de alimentos ricos en agua y proteína a su dieta. De forma
que se iban deshidratando en vida.
Por
un período de 1.000 días (algo menos de tres años), estos monjes se sometían a
un muy estricto régimen de entrenamiento físico y dieta consistente únicamente
en frutos secos y semillas. Todo esto era para deshacerse de su grasa corporal.
Luego, por otros 1.000 días tomaban un té venenoso elaborado a partir del árbol Urushi.
El veneno provocaba el vómito, con la consiguiente pérdida de fluidos
corporales, y además conseguía que, tras la muerte, los gusanos no
corrompieran el cuerpo. Para terminar el proceso, el monje se colocaba en una
tumba solo un poco más grande que su cuerpo, entonaría cantos y no se movería
de la posición del loto hasta su muerte.
Sus únicas conexiones con el
mundo exterior eran una campana y una caña para respirar. Cada día, si la
campana sonaba, el monje indicaba que aun vivía. El día que la campana dejaba
de sonar se retiraba la caña de respiración y se sellaba la cripta. Los monjes
esperaban 1000 días adicionales, y tras ellos, abrían la tumba para ver si la momificación había
tenido éxito. Si el cuerpo se había corrompido, el monje era enterrado con
honores especiales. Pero si la momificación había sido exitosa, era colocado en
un templo y se le consideraba un Buda. (Sinuhé, 2014)
La
posición de loto consistía en una pose de meditación para los budistas y
consistía básicamente en sentarse erguido con las piernas cruzadas, de manera
que los pies permanezcan sobre los muslos. Además, esta forma de sentarse
ayudaba a tener una mejor respiración y estabilidad física. Se conoce que sólo
diecisiete hombres fueron capaces de hacer esto y sus cuerpos se mantienen y
exponen como parte de la cultura japonesa en templos al norte de dicho país.
Referencias:
Páginas web :http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2010/10/06/sokushinbutsu-el-proceso-de-auto-momificacion-de-los-antiguos-monjes-budistas/
La taxidermia es una palabra que viene del griego
"taxi" (colocación o arreglo) y "dermis" (piel). Así, es
como surge un arte único que después de Walter Potter revolucionaría la forma
de crear con animales muertos. Sarina Brewer es una artista de origen
estadounidense, apasionada por la biología y la anatomía de todo tipo de
animales. Por ello, su vida la dedicó a combinar el arte con la taxidermia,
utilizando criaturas cuya defunción haya sido por causa natural ya que no
pretende trabajar sacrificando la vida de los mismos. Sarina lleva veinticinco años cultivando su pasión, siendo
reconocida a nivel mundial por la calidad de su trabajo, la limpieza en sus
obras y sobretodo su nivel de creatividad.
Sus pinturas y esculturas transportan a quien las mira a un
mundo mágico, donde no existen límites y los sentidos se maravillan al sentir
vivos a nuevos especímenes con características jamás imaginadas. Cabe resaltar que la artista muestra la magia y la belleza
de sus piezas no sólo por fuera sino por dentro bajo la técnica de laesodermia,que consiste en retirar la piel
del animal dejando al descubierto su musculatura. Además, no existen
desperdicios ya que cada parte se recicla y ni una sola pluma, uña o cola se vota
a la basura.
La esodermia utiliza las partes de un animal que se desecha en el
proceso de taxidermia tradicional y los presenta en poses realistas que imitan
la taxidermia tradicional. Al crear una taxidermia moderna se monta al esqueleto retirándole la piel. A parte de un juego de palabras
("eso", en referencia a "esotérico") Brewer utiliza la
palabra Esodermy porque refleja la forma en que la es traducida, "eso" (medios o dentro) ", y “dermy "se refiere a la piel.
La traducción literal de Esodermy está" dentro de la piel”. (Bewer, 2014)
Su trabajo es
solicitado por coleccionistas exigentes por todo el globo y muchas de sus obras
se encuentran exponiéndose en el Museo de Historia Natural de Ginebra y en el
Centro Cultural Oceanópolis en Brittany, Francia. Dicho arte ha sido encajado en la corriente lowbrow y surrealismo pop.
Muchos
inventos de diversos ámbitos de desarrollaron en este tiempo, la necesidad de
mejorar su calidad de vida obligó a los victorianos a potenciar su creatividad
y capacidad de armar cosas y en ciertos casos improvisar otras. Incluso en
Halloween los victorianos ya tenían sus
tradiciones y cábalas que con la migración las llevaron a Estados Unidos y aun
se mantienen vigentes. Algunas de ellas fueron la adivinación con el uso de
objetos personales como espejos, cepillos e incluso manzanas para adivinar
quién sería su futuro esposo. También solían utilizar disfraces, tratar de
comunicarse con los muertos y pasar un tiempo ameno en familia.
Los victorianos minimizaron el elemento de la
muerte, tratando a la noche de brujas como una oportunidad para la alegría y la
búsqueda de pareja, muy parecido a nuestro moderno Día de San Valentín. No fue
hasta el 1900 que la noche de brujas se convirtió en el día de fiesta de los
niños que hoy celebramos. La adivinación era una popular actividad de noche de
brujas para las mujeres jóvenes victorianas. También se celebraban cenas
falsas, en las que los participantes cenaban en silencio y colocaban lugares
extra para animar a los espíritus de los seres queridos muertos a sentarse a la
mesa. Las fiestas de disfraces llegaban a ser populares y las mujeres a menudo
vestían como tradicionales criaturas de noche de brujas, como gatos y
murciélagos, por lo general sólo agregando una máscara a un vestido negro que ya
poseían. (Bergsma, 2012)
En
cuanto a temas culinarios Mrs A. B. Marshall’s Cookery Book, escrito en 1887
por Agnes B. Marshall (1855–1905) en Inglaterra habla del cono de helado, que
ya fue utilizado en dicha época, sin embargo
muchos dicen haber sido quienes lo inventaron. Además la esposa de Charles
Darwin era muy buena cocinera puesto a que decidió hacer un libro de cocina
donde no solo enseñaba al lector a preparar nuevos platillos sino que también
contaba experiencias familiares.
Emma Wedgwood Darwin, la esposa de Charles
Darwin, escribió un cuaderno de recetas de cocina donde describía no sólo
los productos más característicos usados en la cocina victoriana, sino la
manera de cocinarlos. Pero además Mrs Darwin anotó curiosidades y
anécdotas personales de la vida familiar de los Darwin, convirtiendo sus
cuadernos de recetas en todo un documento histórico de la vida familiar y más
desconocida del genial naturalista inglés. El libro es además un reflejo de la
vida cotidiana y los gustos culinarios de la clase alta victoriana. (Victoriana,
2010)
También
los victorianos gustaban dar paseos largos, beber té con galletas, ellos fueron
quienes crearon algunos juegos para los más pequeños cuando vacacionaban en la
playa. Otra curiosidad es que en aquel tiempo no existían despertadores, lo
único que les ayudaba a despertarse eran los rayos de sol y el sonido de las
máquinas de las fábricas que empezaban a trabajar por las mañanas.
Ellos
inventaron los cubos y las palas para jugar en la arena. Son también un invento
victoriano las tumbonas o sillas para sentarse cómodamente en la playa y
disfrutar de una jornada junto al mar. Los malecones y los paseos marítimos
estaban llenos de victorianos, que buscaba el aire salubre del mar, en las
épocas más cálidas. El primer helado de cucurucho o cornete se vendió durante
la época victoriana. Antes de la Época
Victoriana cada ciudad tenía su propio horario. Ahora nos puede parecer
sorprendente, pero no todas las ciudades británicas se regían por el
mismo horario.
Fue la llegada del ferrocarril la que hizo necesario adoptar un
horario común para todos aquellos lugares por los que pasaba, ya que se
necesitaba elaborar un horario de trenes. Esto forzó que se adoptara un horario
estándar para todo el país. Para que los victorianos pudieran ajustar sus
relojes a la hora, o simplemente para que pudieran saber la hora, era un reloj
colocado en el ayuntamiento local o en las estaciones de trenes, el que marcaba
la hora correcta. (Victoriana, 2010)
Otro
artefacto curioso inventado durante el reinado de Victoria I fue una original
taza de té que impedía que los caballeros ensuciaran su bigote, ya que la
mayoría de ellos pasaban momentos bochornosos al frente de las damas cuando
diferentes bebidas empapaban al mismo.
Retomando
el ámbito culinario en honor a la reina surgieron algunos postres muy populares
que aún se mantienen en la actualidad por su delicioso sabor y porque algunos
son ligeros para los más pequeños y personas de edad avanzada. El “Victorian Sponge Cake” cuyo nombre
homenajea a la Reina Victoria, se hacía en un molde cuadrado – no redondo como
en la actualidad – y se cortaba en dos mitades rellenándose sólo con mermelada,
normalmente de fresa; finalmente se espolvoreaba con azúcar glass. Se cortaba
en finas rebanadas y se servía habitualmente en la nursery, ya que era un
bizcocho muy adecuado para los niños, porque era delicioso y ligero, muy
diferente de los postres más pesados con rellenos de cremas y fruta que se
servían como colofón a la comida o como acompañamiento del té. Aunque el Victorian
Pudding data de antes de la época victoriana, se asocia a esta y más
concretamente a la Navidad, ya que fue el príncipe Alberto, marido de Victoria
quien lo introdujo en la mesa navideña, consolidándose desde ese momento como
una tradición. Es un plato fuerte con ciruelas, leche, frutos secos,
especias, jarabe de melaza y jerez o brandy, que se prepara con anterioridad
para que todos los ingredientes se mezclaran bien. En la mezcla participaba
toda la familia, ya que era tradición pedir un deseo mientras se revolvía y
mezclaba el pudding. Se cocinaba al baño María y después se mantenía cubierto
con un paño en un lugar seco y frío. Muchas veces se escondían monedas en su
interior y aquel que la encontrara sería afortunado el resto del año. (Victoriana,
2011) Referencias:
Bergsma,
R. (2012). eHow. Obtenido el 23 de enero del 2014 de http://www.ehowenespanol.com/costumbres-victorianas-noche-brujas-info_208530/
Victoriana,
L. C. (2010). Curiosidades de la Época Victoriana. Obtenido el 22 de enero del
2014 de http://lacasavictoriana.wordpress.com/2010/01/23/curiosidades-de-la-epoca-victoriana/
Victoriana,
L. C. (2010). Curiosidades de la Época Victoriana II. Obtenido el 22 de enero
del 2014de http://lacasavictoriana.wordpress.com/2010/03/29/curiosidades-de-la-epoca-victoriana-ii/
Victoriana,
L. C. (2011). Dulces Curiosidades Culinarias. Obtenido el 23 de enero del 2014de http://lacasavictoriana.wordpress.com/2011/05/08/dulces-curiosidades-culinarias/
En
dicha época era realmente difícil para los ciudadanos acceder a una fotografía
debido a que era bastante caro dicho servicio, y sólo familias pudientes podían
pagar por ellas. Es por esto que la toma de una fotografía se reservaba para
momentos sumamente especiales como matrimonios y fiestas, pero en especial se
reservaba dinero para la fotografía “post mortem” (después de muerto) o memento
mori (recuerda que eres mortal/ que vas a morir); dichas fotografías como su
traducción lo explica eran dedicadas especialmente a las personas que morían y
su familia deseaba preservar un recuerdo del fallecido. En este periodo era muy
común enfermedades como viruela, tuberculosis, sarampión, raquitismo y asma;
que en especial afectaba a los más pequeños, siendo en su mayoría fotos de
niños o “ángeles” como los llamaban en los expedientes de la época.
Los victorianos tenían un concepto distinto de la
muerte, era algo único y memorable, era usual encontrar por las calles anuncios
de fotógrafos especializados en memento mori, que anunciaban ofertas y buena
calidad puesto a que se necesitaba a alguien profesional que maquillara, posara
e incluso parara al muerto para que en la imagen pareciese que todos estaban
vivos. Muchas veces, era una simple foto del cadáver en el
ataúd, pero ocasionalmente la gente quería algo más vívido, por lo que
colocaban los cuerpos en posturas que hacían pensar que estaban vivos. Era tal el afán de crear esta ilusión, que
los colocaban en soportes para que se mantuvieran sentados o de pie. Un
detalle que llamaba la atención era que, a
veces, pintaban los párpados para que pareciera que tenían los ojos abiertos o,
simplemente, les cortaban los párpados superiores. (Borbón, 2012)
Las
familias de los difuntos trataban de mantener cualquier recuerdo, también
recogían mechones de cabello, uñas y dientes y los guardaban en joyas,
especialmente los relicarios que se diseñaron bajo esta finalidad.
Se
enviaban como agradecimiento o también a los familiares que no pudieran viajar
al funeral. También se conservaba mechones de cabello del difunto se fabricaban
joyas con ellos. Las tumbas victorianas eran mucho más elaboradas que en la
actualidad. Se esperaba que la familia del difunto gastara lo que más pudiera
en hacer un monumento apropiado al estatus social del difunto y de su familia.
Los símbolos que más se usaban eran:
Urnas: Signo
clásico de la cremación romana
Coronas: Símbolo de vida eterna, por su forma circular que no tiene comienzo ni
fin.
Obeliscos: Símbolo Egipcio de vida eterna
Mujeres lamentándose: Símbolo de una mujer vestido en túnicas sueltas (romanas)
físicamente exhaustas de tanto llorar y apoyándose en una mano, a veces en una
urna o en una cruz. (Lorelei, 2006)
La
fotografía llegó más tarde a América, hay pocos registros de este tipo de
fotografía, sin embargo México es el país latino que más fotos tiene, también
se debe a su cultura, el respeto y admiración a la muerte. En cuanto a Ecuador
en el Museo de Cera o de la Cuidad, se conservan algunas fotos de ésta índole,
siendo así uno de los principales atractivos la foto original del ex presidente
García Moreno, a quién después de su muerte reconstruyeron su cráneo y
recuperaron sus facciones para ser velado durante un poco más de una semana en
la iglesia de la Compañía, a su velorio acudieron millones de personas de
diversas partes del país. Se lo vistió en sus mejores galas y se lo sentó en el
centro de dicha iglesia, para evitar el aroma que desprende el cadáver al
empezar su proceso de descomposición, se utilizaba la hoja de laurel para neutralizarlo
y hacer que las personas tolerasen permanecer más tiempo cerca del difunto. En
América latina, especialmente existía la costumbre de contratar a las
“lloronas”, que eran mujeres que asistían a funerales con el objetivo de llorar
al muerto y que la gente pensase que se trataba de la familia del mismo y que
éste era muy querido, se las pagaba por dicho servicio.
Además
otro dato importante era que se creía que para llegar al cielo, las personas
lograban ser aceptadas y limpiadas de pecado al ser vestidas de monjas, curas,
frailes, obispos e incluso papas, para purificar su alma, por lo que antes de
morir solían escribir cartas donde solicitaban cómo debían ser velados y muchos
pedían utilizar un traje en particular. Prácticamente las personas trabajaban
para poder pagar su velorio y funeral, ya que el rito y la preparación era
bastante costoso.
La
mayoría de información se debe a mi visita al Museo de Cera en Quito, a una
exposición especial realizada con el motivo de Semana Santa, donde se hizo
énfasis en la fotografía post mortem. Otro dato curioso es que generalmente las
personas eran enterradas en fosas comunes, sólo miembros de la iglesia,
personajes destacados o de la aristocracia contaban con los primeros mausoleos,
empero los nichos eran máximo de 1.60 metros de largo por lo cual cuando un
sacerdote o persona importante era enterrada, y ésta media más de lo dicho,
tenían que cortarle los pies al difunto para enterrarlo.
Referencias:
Borbón, A. (2012).Fotografía post mortem en la época
victoriana. Obtenido el 23 de enero del 2014 de http://tecnoculto.com/2012/10/01/fotografia-post-mortem-en-la-epoca-victoriana/
Lorelei. (2006).Reglas y Costumbres del luto en la
Epoca Victoriana. Obtenido el 22 de enero del 2014 de http://lorelei1.wordpress.com/2006/09/28/reglas-y-costumbres-del-luto-en-la-epoca-victoriana/
El arte de la
ventriloquia se remota a Egipto como una forma de entretenimiento o quizás algo
más, pues en la antigüedad se utilizaban muñecos como medio para
"comunicarse" con entidades del más allá. Así, en África se le
relacionó a la magia negra y a una forma de estafar a las personas que deseaban
hablar con sus seres queridos. Este término se derriba del latín venter =
estómago y loqui = hablar.
Con el paso de
los años esta actividad dejó de ser mal vista o satanizada y se la utilizó como
un verdadero arte, por ello se empezaron a diseñar muñecos con características
más reales de forma que la presentación sea más creíble. Han existido grandes
figuras que han hecho reír a más de un centenar de personas pero esta vez les
traigo a un ventrílocuo que con su creatividad e ingenio fue capaz de salvar
vidas. Él es Paul Winchell, un hombre de origen polaco que se erradicó en
Estados Unidos y gracias a su talento, carisma y dominio de la voz, llegó a la
televisión con su show e interpretó las voces de algunos personajes como
Tigger, el inseparable amigo de Winnie de Pooh.
A
lo largo de su vida, y gracias a su gran capacidad inventiva, Paul Winchell
patentó una treintena de artilugios; desde una maquinilla de afeitar
desechable, una pluma estilográfica retráctil o un encendedor sin llama, hasta
un liguero invisible. Sin embargo, ninguna de ellas fue tan espectacular como
su corazón artificial, un sistema que ha ayudado a salvar miles de vidas.
(ABC News, 2013)
Su gran logro
surgió cuando conoció al médico Henry Heimlich en uno de sus programas, con él
entabló una gran amistad, lo que hizo que conociera más de cerca la vida médica
y la necesidad de salvar vidas por medio de un aparato que permitiese el bombeo
de sangre mientras se realizara una cirugía de corazón abierto. Por ello,
Winchell trabajó por mucho tiempo fabricando dicho instrumento basándose en la
construcción de sus muñecos, hasta que un día logró desarrollar un prototipo
que registró en 1956. Se le concedió la patente en 1963.
Tiempo
después, Winchell donó la patente a la Universidad de Utah, donde llegó hasta
un médico investigador llamado Robert K.
Jarvik que, basándose en su funcionamiento, diseñó el Jarvik-7 que
en 1982 se convirtió en el primer corazón artificial implantado en
un paciente humano.(ABC News, 2013)
Aquí les dejo
con una línea de tiempo de la historia de esta curiosa arte y sus mayores
exponentes.
Su historia
empieza en el barrio de Whitechapel, Londres, un lugar de estrato bajo donde se
encontraban bares, cabarets, pobres, delincuentes y muchos mendigos. Allí es cuando la noche del
6 de agosto de 1888 aparece una prostituta de 35 años, Martha Tumer, con la
garganta cortada en una escalera del edificio George Yard de Whitechapel, sin
embargo se duda si este caso fue autoría de Jack, ya que el mismo seguía un
patrón, donde sacaba los órganos de sus víctimas y dejaba cartas a la policía,
burlándose de los mismos al no ser descubierto. Más tarde el que se conoce como
su primer crimen oficial es el de una mujer de 42 años, prostituta, llamada
Anne Mare Nichols y conocida como Polly, que presentaba graves heridas de arma
blanca. Después de ésta le seguiría Annie Chapman de 47 años de edad, asesinada
el 8 de septiembre, bajo las mismas condiciones, heridas de un bisturí; a éste
le siguieron dos asesinatos seguidos el 30 de septiembre, donde mueren Elizabeth
Stride y Catherine Eddows que también eran damas de compañía. Sin embargo el
más brutal de todos sus crímenes en serie ocurrió el el 9 de noviembre, cuando
todo parecía haber cesado, la víctima fue una bella joven llamada Mary Jane
Kelly, de 25 años de edad, sus restos fueron hallados mutilados en la
habitación que alquilaba, casi irreconocible por las heridas que le deformaron
su rostro de igual forma prostituta.
Mucho
se escucha de este personaje que causó la muerte de muchas personas,
especialmente mujeres que eran damas de compañía, se lo reconoce por el método
preciso y brutal de quitarles la vida, por su meticuloso proceder, su aspecto y
horarios donde ponía en marcha sus planes; generalmente por las noches y por
sobre todo no haber sido descubierto ni capturado. A lo largo del tiempo
gracias a múltiples investigaciones se han dado varias hipótesis, desde que fue
el propio doctor de la reina, la esposa de éste, un psicópata, un zapatero,
peluquero y múltiples oficios, pero nada está concretado aún. Todas
las víctimas aparecieron degolladas y destripadas, pero el más horrendo de
todos los crímenes fue el de Mary Jane Kelly. Se la encontraron desnuda en su
habitación de alquiler del número 13 de la calle Miller´s Court, tendida boca
abajo sobre la cama, con las orejas, los senos y la nariz arrancados. La cabeza
estaba prácticamente separada del cuerpo y el estomago totalmente abierto. Los
riñones y el hígado descansaban sobre una mesita cercana a la cama. Su corazón
nunca apareció. Se piensa que tal vez fuera el último trofeo del sanguinario. (Francisco, 2009)
La garganta había sido cortada de tajo con cuchillo, casi separando la cabeza del cuerpo,
el abdomen fue parcialmente rasgado y ambos separados a cuchillazos del cuerpo; el brazo
derecho como la cabeza, colgaba del cuerpo solo por la piel. La nariz había
sido desprendida, la frente despellejada, y los muslos descarnados hasta los
pies. El abdomen había sido cortado de arriba hacia abajo, con un cuchillo y el
hígado y las entrañas, arrancados. Las entrañas y otras partes del cuerpo
habían desaparecido pero el hígado y los intestinos... según se dice estaban
colocados entre los pies de la pobre víctima. El asesino había puesto encima de
una mesa la carne de los muslos y de las piernas, junto con los pechos y la
nariz, y una de las manos de la víctima había sido hincada en el estómago. (Portalplanetsedna, 2012)
Su
proceder era frío y calculador, se pensó que se podía tratar de un médico o un
carnicero por los cortes provocados, los sospechosos fueron muchos, sin embargo
el asesino enviaba cartas donde indicaba que continuaría matando y que jamás
sería develada su identidad. Según investigaciones recientes se ha especulado
que el autor de tales crímenes fue una dama, la esposa del doctor de la reina Lizzie
Williams, la mujer del que ha sido considerado el principal sospechoso, el
cirujano sir John Williams. Se decía que fue ella quien se disfrazaba de hombre
bajo una capa y sombrero de copa negra, ya que no podía concebir tenía cierto
resentimiento por las mujeres que sí podían hacerlo, es por eso que las
víctimas fueron encontradas sin útero además de ser extraídos otros órganos.
Según El escritor John Morris sostiene en "Jack the Ripper: the hand of a
woman", que Williams ponía su toque femenino en los asesinatos colocando
en orden las cosas de las víctimas; y que la última que le arrebató la vida con
brutalidad, fue producto de venganza, ya que se decía que su esposo visitaba
con mucha frecuencia a Mary por sus servicios, y es por esto que decide acabar
con las visitas de John a aquella mujer causándole un final desastroso.
Morris
sostiene que Lizzie Williams, nacida en 1850, era estéril y que se cobró
terrible venganza en las meretrices del East End. Lizzie era la mujer del
médico personal de la Reina Victoria, Sir John Williams, considerado como el principal
sospechoso. El oscuro objeto de deseo era la sensación de posesión de esos
órganos que en ella eran inútiles. Una característica común es que ninguna
mujer presentaba signos de agresión sexual. Annie Chapman fue salvajemente
mutilada y sus objetos personales fueron puestos a sus pies de “una forma muy
femenina” según los rotativos de la época, además La ultima victima era joven y
guapa, y su asesinato el más brutal de todos, porqué, explica Morris, lo
encontramos en que el marido de Lizzie, Sir John, que se sacaba un sobresueldo
en una clínica de abortos clandestinos de Whitechapel, mantenía escarceos
sexuales con la difunta. Con la consumación de este crimen pasional Lizzie dio
por terminado el problema. Este último caso provocó la dimisión de sir Charles
Warren, el jefe de policía. Sin embargo lo que resulta curioso es que la
policía decidiera en 1889 cejar en la búsqueda de Jack el Destripador y el cese
de las patrullas por Whitechapel, lo que hizo sospechar que las fuerzas del
orden conocían la verdadera identidad del asesino. (Lorenzo, 2012)
Tanto
se ha dicho alrededor del caso pero nadie conoce con veracidad de quién se
trató ni mucho menos de sus intenciones, se ha especulado que el asesino
realizaba rituales con el más allá y debía cumplir con cierto número de
muertes, también se culpaba a un zapatero polaco residente en la zona, a un
judío, a un barbero, en fin a diversas personalidades incluyendo a la familia
de la reina, lo curioso es por qué dejó de matar, a caso su última víctima fue
su mayor objetivo?
Hasta
nuestros días ni la tecnología ni las investigaciones han determinado al
culpable, pero no hay duda que es un caso muy conocido por haber sido el primer
asesino en serie de la historia y el más brutal de ellos.
REFERENCIAS:
Francisco. (2009). Personajes Enigmáticos de la Historia. Obtenido
el 2 de diciembre del 2013 de http://personajesenigmaticosdelahistoria.blogspot.com/2009/01/blog-post.html
Lorenzo, C. (2012). La Aventura de la
Historia. Obtenido el 2 de diciembre del 2013
de http://www.laaventuradelahistoria.es/2012/06/12/jack-el-destripador-era-una-mujer-segun-una-nueva-investigacion.html
Portalplanetsedna. (2012). Asesinos
Seriales. Obtenido el 2 de diciembre del 2013 de http://www.portalplanetasedna.com.ar/asesinos8.htm